Merkel y Erdogan, una cita marcada por la tensión

La canciller Angela Merkel estaba presionada y debía hablar sobre la situación de los derechos humanos en Turquía. El presidente Recep Tayyip Erdogan no se mostró afectado por las críticas.

Durante su encuentro con la canciller Angela Merkel en Berlín, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, debió soportar varias críticas, especialmente en lo referido a la libertad de expresión. Es “importante seguir conversando” cuando hay diferencias, dijo Merkel en la conferencia ante los medios, que comenzó más tarde de lo presupuestado. Según diversos reportes, Erdogan había amenazado con suspender la cita si es que el periodista turco Can Dündar asistía a ella. Dündar vive exiliado en Alemania y Turquía exige su extradición.

Luego hubo una interrupción cuando un manifestante con una camiseta con el lema “Libertad de prensa para los periodistas en Turquía” fue sacado de la sala por las fuerzas de seguridad, episodio en que ambos políticos se miraron con actitud tensa. Después se supo que el detenido era el periodista turco Adil Yigit, quien trabaja para el portal de noticias Avrupa Postasi en Hamburgo. Merkel estaba bajo la presión de tener que referirse a los derechos humanos en Turquía, donde la situación es cada vez peor. Y ya al comienzo de la conferencia hizo mención a los ciudadanos alemanes que están presos en ese país: “Hice hincapié en la necesidad de que estos casos se resuelvan tan rápido como sea posible”, aseguró.

Erdogan: respeto por la Justicia turca

El presidente turco se mostró inconmovible ante las críticas y exigió respeto por la Justicia de su país. La canciller enfatizó la importancia de mantener las buenas relaciones germano-turcas: “Alemania está interesada en una Turquía económicamente estable”, dijo la autoridad alemana.

Las relaciones bilaterales se han visto dañadas en los últimos dos años, luego de que Ankara adoptara duras medidas tras el fallido golpe de Estado del verano de 2016. Entre ellas están el encarcelamiento de periodistas, oficiales y funcionarios, entre ellos algunos alemanes.

El periodista Adil Yigit.

El periódico turco cercano al oficialismo Yeni Asir reportó que Turquía había exigido la extradición del periodista Can Dündar. Hay una denominada “lista de terroristas” con los nombres de 69 personas cuya extradición exige Ankara. Si Berlín hiciera caso a las exigencias de Turquía se “promovería la paz y la seguridad de ambos países”, dijo Erdogan.

Dündar se mantuvo lejos

Can Dündar, el ex redactor jefe del diario Cumhuriyet, vive hace más de dos años exiliado en Alemania. En su país fue condenado a prisión por haber escrito un artículo sobre la entrega de armas a Siria por parte del gobierno turco. El periodista, crítico de Erdogan, se había acreditado para acudir a la conferencia, pero poco antes de que ésta comenzara, anunció que no asistiría. Según reportes de prensa, esto ocurrió porque Erdogan amenazó con cancelar la comparecencia ante los medios si Dündar se hacía presente. “La decisión de no asistir la tomó personalmente el señor Dündar”, recalcó la canciller Merkel.

Erdogan describió al periodista como “un agente que publicó secretos de Estado” y que por ello fue condenado a más de cinco años de cárcel. Se trata de un “crimen” que es penado también en otros países, añadió.

Según informaciones del periódico Tageszeitung, la embajada turca tomó parte en la emisión de autorizaciones para la presencia de periodistas en la conferencia. El reportero turco Aziz Kocyigit, del diario izquierdista Evrensel, dijo a tageszeitung que la Oficina Federal de Prensa lo había remitido a la embajada. La Oficinal Federal de Prensa, en cambio, habló del uso de “estándares internacionales” y aseguró que sobre la acreditación no puede decidir la embajada. Explicó, sin embargo, que por razones de espacio no todos los periodistas podían acceder a la sala donde se lleva a cabo a conferencia de prensa, y que en tales casos se realiza un trabajo conjunto con la delegación diplomática. El presidente de la Asociación de Periodistas Extranjeros en Alemania, Pascal Thibaut, dijo que él jamás había oído que una embajada decidiera quiénes podían ir a una conferencia.

Autor: Ben Knight (DZC/ERS)DW

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