La fórmula del caos

27 agosto, 2019

La situación política de Venezuela nos obliga a dejar de lado las mezquindades para buscar soluciones concretas en el marco de la racionalidad, no podemos seguir en un conflicto político que pese a ser fácil de vender en redes sociales y medios de comunicación no funciona a la hora de buscar puntos intermedios que de verdad le den respuesta a los pobres, que hoy representan más del 82% de la población.

 

Avanzada Progresista pone sobre la mesa tres propuestas para el debate nacional, como son Petróleo por Alimentos, la Dolarización del salario y el Gobierno de Coalición, dos enfocadas en atacar el problema económico social y una política que garantice la gobernabilidad en un tiempo de dos años, buscando así ser un punto de equilibrio frente a los extremos que al no poder aniquilar al otro llevan a las mayorías a la nada, a la ineficacia y a la inacción.

 

La suma de todos los actores es prioritaria si queremos salir de la catástrofe nacional, que sin lugar a dudas debe ser el punto principal del debate político y no la búsqueda de la permanencia a cuestas de vida de inocentes que mueren de mengua, o por caminos fantasiosos que solo ayudan a que un sentimiento maligno como la desesperanza se instale en la mente de esas mayorías, esas que,  según varias encuestas nacionales, solo buscan salir de esta calamidad por la vía pacifica, constitucional y electoral.

 

Así mismo, no podemos pasar por alto la necesidad de ser un punto de equilibrio frente al extremismo, el mismo que en un momento destruyo la hoy extinta MUD, hoy el sectarismo pretende imponerse frente a la lógica, no puede ser sino una visión suicida pensar en que cuando el país exige altura política y unificación, pretendan segregar al mejor estilo del apartheid, pues no se comprende, como todos aceptamos que para salir de los que hoy ejercen control de las armas, control de la mayoría de las instituciones y control territorial, se necesita esa unidad, que en el ideario colectivo se plasma como esa foto donde todas y cada una de las caras de los líderes de los partidos, movimientos sociales, la academia, todos y cada uno de los que hemos luchado por el cambio, hoy se pretenda aplicar la fórmula del caos para destruir no a los políticos sino las esperanzas de la gente.

 

En las regiones se replica esto, pese a tener todas realidades particulares, en Vargas, de donde soy, el colapso de los servicios públicos, la implementación de mecanismos de control social y la miseria que se ve en cada uno de los barrios debe ser más que un llamado de atención un punto que una a todos los factores, parece que es todo lo contrario, no podemos permitir que el país siga avanzando al colapso, las generaciones futuras no nos perdonaran por dejar que su destino este comprometido, hoy más que nunca nos toca construir pues los que se enfrascan en destruir si tienen un plan y avanzan sin derramas una lagrima.

 

Twitter e Instagram : @RubenMeleanV

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