Carlos Melo: AN puede juramentar a Maduro el 10 de enero a cambio de elecciones generales

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  • ANESSA DAVIES/ VANESSA@CONTRAPUNTO.COM

“El Gobierno es un desastre” y la oposición “está políticamente derrotada”, afirma el dirigente y ex-preso político. “No tenemos el sartén por el mango. Nosotros estamos en el sartén y el mango lo tiene este régimen”

El único “camino rápido” que observa Carlos Melo para poder dejar atrás el actual marasmo nacional es el de las elecciones generales adelantadas, con el requisito previo de una negociación política para nombrar un Consejo Nacional Electoral (CNE) de consenso entre Gobierno y oposición.

Pero todo eso pasa por una fecha: el 10 de enero de 2019, cuando el mandatario Nicolás Maduro asume su segundo periodo presidencial luego de unas elecciones presidenciales no reconocidas por toda la oposición y cuestionadas por buena parte de la comunidad internacional.

Melo ofrece, en esta conversación con Contrapunto, una visión muy “realpolitik” de cómo llegar a ese punto. Este ex-preso político (lo fue en “la cuarta” y ahora en “la quinta”) habla a título personal y no como dirigente de Avanzada Progresista, por lo que sus opiniones no comprometen las de su partido. Tal vez la primera palabra clave es pragmatismo, y la segunda, negociación. Porque en su criterio, todo pasa por la unidad de la oposición (pragmática y negociada), las conversaciones con el Gobierno (pragmáticas y negociadas también) y la definición de una ruta nacional.

En estas negociaciones deben estar presentes, de acuerdo con su propuesta, los partidos Acción Democrática (AD), factores de Copei, factores de Avanzada Progresista, factores de Voluntad Popular, factores de Primero Justicia, entre otros. Remarca con mucha claridad que son “factores” y no necesariamente partidos completos.

—¿Y los internacionales?

—Si a mí preguntaran, yo buscaría por la Iglesia, los alemanes, que tienen toda una vida de historia en la diplomacia. Es para sacarlo de Latinoamérica, porque a Latinoamérica la veo muy comprometida. Pondría también a los canadienses. Y les guste o no a algunos, pondría a la Iglesia, con los que designe el papa. En el proceso diplomático si alguien tiene experiencia es la Iglesia.

“No veo nada que frene a Maduro”

—¿Qué va a pasar el 10 de enero?

—Primero que nada, se va a instalar Maduro. Eso es lo que va a pasar.

—¿No hay nada que lo frene?

—No veo nada que lo frene. No veo nada que frene a Maduro. Podría coincidir con alguien que dice que a este gobierno le falta legitimidad democrática. Alguien podría decir que “6 millones votaron por él”, pero esos 6 millones no representan a los casi 20 millones de electores que somos. Aparte de eso, el nivel de rechazo que tiene Maduro no es un invento mío. Todas las encuestadoras en el mejor de los casos señalan que Maduro tiene 75% de rechazo, y en el peor, hablan de 86%. Pero pese a ello no veo que algo impida que se instale.

—¿Nada lo va a impedir?

—No. Ellos van a seguir, como digo yo, mandando. Es el término que utilizó. Este régimen va a seguir mandando, que es lo que hace ahorita.

—¿Ante quién se va a juramentar el presidente Maduro?

—Ante la asamblea constituyente. Había rumores de que había conversaciones para recomponer la Asamblea Nacional (AN), pero con lo lento que es el proceso de discusión, no veo que para el 5 o el 10 de enero se tengan soluciones. Cuando digo el 5, es “nueva directiva” de la AN; cuando digo el 10, me refiero al Gobierno.

—¿Pero esas negociaciones son ciertas?

—Esas conversaciones son ciertas. Yo digo que hay que establecer un esquema diferente. Hay una cosa que a la gente no le gusta: la oposición está políticamente derrotada por este gobierno. Nosotros estamos políticamente derrotados. Eso no quiere decir que el Gobierno sea bueno, o sea maravilloso. No. El Gobierno es un desastre, pero hay una derrota política que hemos recibido y que se demuestra en el fracaso nuestro para imponer políticas en la calle, ya sea de movilización, ya sean electorales, ya sean diplomáticas. Si esa derrota política no lleva a una discusión diferente, a una nueva discusión, a una forma diferente de actuar… Si yo sigo rechazando a los sectores que no me gusta como hablan, eso dista mucho de tu concepto democrático. Y segundo, para derrotar a este gobierno todos cuentan.

—¿Usted piensa que la salida es una negociación política entre quiénes?

—Entre una oposición unificada, coherente, capaz de tener credibilidad en los sectores populares, que los tiene, pero muy bajos, y la muestra está en las últimas acciones de calle o electorales. Sin embargo, los que desprecian las conversaciones y los procesos electorales no se han dado cuenta de que lo único que ha movilizado en un número importante a la población es el hecho electoral. En la última oportunidad, el 20 de mayo, un millón de venezolanos salimos a decir “yo voto por X”. No creo que la movilización mueva a un millón de personas a la calle. Entonces, o nos ponemos de acuerdo o no nos hemos dado cuenta de que nuestras políticas le han permitido por 20 años a este gobierno gobernar.

—Por eso le preguntaba. ¿Una negociación política entre quiénes? ¿Entre una oposición unida y coherente y…?

—El que disponga el Gobierno, con mediadores internacionales o no. Yo preferiría que fuese con mediadores nacionales y no fuera del país. Tú me preguntarás: ¿Qué es lo que hay que hablar allí?

“Alguien está gobernando”

—¿Cuál sería la agenda?

—Bueno, vamos a hacer una cosa: tú reconoces y respetas nuevamente las condiciones que tiene la Asamblea Nacional, respetas la condición democrática que tiene la Asamblea Nacional. Eso lo puedes discutir allí. Puedes discutir allí si hay un proceso de elecciones adelantadas.

—¿Generales?

—Generales. Puedes discutir allí la política económica que lleva el Gobierno. Puedes discutir el tema de los presos políticos.

—Pero todo eso pasa porque Maduro asuma el 10 de enero.

—Todo eso pasa porque Maduro asuma el 10 de enero; no veo un camino en el cual él no asuma. No veo que las embajadas que dicen que se van se estén yendo, porque hay una amenaza diplomática, pero esa amenaza diplomática funciona si en verdad se van. Y no lo veo. El camino de la diplomacia es un camino largo y tortuoso.

—¿Usted ve que Maduro se juramenta ante la constituyente y luego vendría un proceso de negociación?

—Luego vendría un proceso de negociación, si la oposición se pone de acuerdo. Si no, continuamos en lo que estábamos: protestas, reclamos, escasez, diáspora, la gente se va. Y el Gobierno no está triste porque la gente se vaya. Para nada. Algunos del Gobierno dirán: “Si ellos se van, las cosas alcanzan más”.

—¿Lo que parece descartado es que Maduro se juramente ante la Asamblea Nacional?

—No lo veo. Sería lo correcto, sería lo constitucional. No lo veo. Seguramente algunos internacionalmente dirán que ya no hay presidente.

—Es lo que están manejando partidos de oposición.

—Creo que sí hay presidente. O por lo menos, hay un jefe de Gobierno. Alguien está gobernando.

Maduro en la AN, y luego, elecciones

—¿Qué se necesita para que Maduro se juramente ante la AN?

—¿Qué se necesitaría? Primero, que se abran las conversaciones en este momento para discutir ese tema. Segundo, que se reincorpore la bancada del Gobierno a la AN. Tercero, que la nueva directiva esté clara en eso. El Gobierno va a decir: “Yo pido que reconozcan a Maduro”, y la oposición dirá: “Déjame ver, vamos a discutirlo”. Pero la oposición dirá que no, y por eso veo complicado que Maduro vaya a la Asamblea. Si vamos a un proceso de recomposición de la Asamblea, tendría que estar en la directiva el sector del PSUV. A lo mejor es una herejía para esa oposición que habla de una manera tan radical, pero es así. Tendría que pensarse que el Gobierno reconozca las cualidades de la Asamblea Nacional.

—¿A usted le parece que eso sería políticamente lo indicado?

—Eso podría darse, pero no creo que esta oposición, en la cual estamos, participe en algo así. Cuando digo reconocer la Asamblea Nacional digo reconocer los derechos de Juan Requesens, reconocer los derechos de Julio Borges como diputado. Algunos preferirán “quemar las naves”.

—¿Es un reconocimiento mutuo?

—Es un reconocimiento mutuo.

—Para llegar a ese punto, ¿qué se necesitaría en estos dos meses que quedan?

—Unos mediadores con mucha credibilidad, que no los veo. Y además, con mucha disposición, porque a lo mejor no tienes credibilidad, pero tienes que poner a negociar a alguien que esté dispuesto a negociar sin que sus creencias entorpezcan la negociación.

—¿Una cosa más pragmática?

—Una cosa más pragmática. La teorización de todo lo que pasa no da resultados.

—¿Usted avalaría algo así?

—Estaría dispuesto a conversar algo así.

Primero, coherencia

—Pero eso implica seis años más del presidente Maduro.

—No necesariamente. Eso implica que abres un proceso con el cual puedes, como se hizo en Chile y en otras tantas partes, llegar a adelantar elecciones. En Londres, con la crisis del brexit, le han pedido la renuncia a la primera ministra, Theresa May, y eso no es un sacrilegio. Pero a estos que gobiernan si tú les dices que van a renunciar, lo ven como un sacrilegio también. Si eres presidente no tienes por qué sentir que es una barbaridad que te pidan la renuncia. Este es un país democrático. Pero veo muy complicado llegar a eso. Es más: ese juego trancado es lo que permite que ellos gobiernen, y lo ha permitido durante 20 años.

Carlos Melo recuerda el golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez el 11 de abril de 2002, las marchas, el paro petrolero, las protestas antigubernamentales en 2014 y 2017. “La gente no lleva las cifras, pero debe haber una cifra cercana a los mil fallecidos desde que comenzaron las protestas en 2002”, asegura. “Aquí ha habido una lucha dura. ¿Qué hemos fracasado en la oposición para poder salir de este gobierno? Sí. Hemos fracasado. ¿Qué porcentaje de la dirigencia opositora está en el exilio? ¿Cómo van a terminar? ¿Cómo el exilio cubano?”, se pregunta.

—¿Es uno de los riesgos para la oposición?

—Sí. ¿Terminar así? Sería dolorosísimo. Buena parte de nuestra dirigencia está en el exilio. Tenemos miles de dirigentes o activistas que están bajo la condición de procesados políticos.

—Volvemos a lo mismo. ¿Cómo se destranca ese juego?

—Entendiendo que tienes que destrancarlo, que tienes que ir a algo diferente.

—¿Cómo destrancarlo?

—Lo primero es coherencia en la oposición. Tiene que haber coherencia. Hay que tener claras las propuestas políticas, porque si dices “Maduro vete ya”, no veo… Tienes que comenzar por aquí: la Asamblea Nacional, la discusión del proceso político nacional, la ayuda humanitaria, los presos y procesados políticos. Viene el 10 de enero, la instalación del gobierno de Maduro, pero en 2019 hay elecciones de diputados. ¿Y vas a seguir llamando a la abstención? Lo he escrito en las redes sociales: el que quiera llamar a la abstención, que lo haga; pero el que quiera ir a votar, que lo dejen votar. No que resulte que los primeros abstencionistas se convierten en tus primeros detractores. No estoy de acuerdo. El Frente Amplio, ¿en qué concluyó? En varias cosas que no es posible ejecutar. Creemos que tenemos el sartén por el mango. No. No tenemos el sartén por el mango. Nosotros estamos en el sartén y el mango lo tiene este régimen. ¿Cómo le entras a eso?

El pronunciamiento no lo saca

Carlos Melo sostiene que en el país “sí se puede estar peor, sí podemos estar peor”, y pone el ejemplo de los Balcanes, de África.

—Usted es partidario de una negociación política que permita respeto mutuo, llamado a elecciones… ¿Sería aceptar la juramentación de Maduro el 10 de enero para luego llamar a elecciones generales?

—Sí. Sobre todo con el tema de las elecciones estoy muy casado. Yo tengo todas las barajitas de las formas de lucha que hay en este país. Cuando alguien me dice una barbaridad porque planteo este tema… He sido preso político antes y ahora.

El dirigente opositor incluye, en esas elecciones generales, las de presidente y de AN, con un paso previo: la recomposición del Consejo Nacional Electoral (CNE). “¿Son cinco los rectores? Que uno sea neutro de verdad, dos de la oposición y dos que no son de la oposición. Tiene que darse ese factor previo”.

Descarta que haya fraude en el sistema electoral: “En realidad está en la extorsión y el manejo del voto fuera de los centros, en el voto asistido, en fallas en el sistema biométrico con el no-match de la huella, en el ventajismo comunicacional del Gobierno, en el atropello comunicacional del Gobierno”.

Recomposición de la oposición, puentes para una negociación con el Gobierno y recomposición de la Asamblea Nacional (AN) son los pasos que, a su juicio, debe dar el bloque antigubernamental para “destrancar el juego”.

—¿Sería que la AN puede juramentar a Maduro a cambio de elecciones generales?

—Es un tema que se puede discutir con mucha tranquilidad, teniendo factores como la reestructuración del CNE.

En esas discusiones deben estar, entre otros, el diputado Julio Borges, hoy refugiado en Colombia, subraya.

—Eso implica reconocer a Maduro.

—Puedes no reconocerlo, pero no por eso va a dejar de estar. A algunos puede no gustarles lo que acabo de decir. De hecho, ya una vez lo desconocieron, con el abandono del cargo, y allí está. Ha habido varias situaciones como esa, que no se le reconoce, e igual está allí. ¿Que es ilegítimo después del 20 de mayo? Pero allí está. ¿Y ahora es ilegítimo después del 10? Ojalá fuera verdad, pero creo que no va a ser así.

—Si todo sigue como está, ¿qué puede ocurrir?

—¿No cambia nada? Todos vamos a pasar más trabajo.

—PJ y VP dicen que no lo van a reconocer y que esperan un pronunciamiento de la comunidad internacional.

—Seguramente lo va a haber, pero ¿eso lo saca? Peor que el caso de Siria…

—¿El pronunciamiento no va a sacar a Maduro?

—El pronunciamiento no va a sacar a Maduro. No lo va a sacar. Lo que puede es agudizarse la crisis y el enfrentamiento, y se puede agudizar la actitud tan represiva, al extremo, que tiene el régimen, y sin que tengamos garantías de que nadie le ponga un parao a esto. ¿Donald Trump va a estar preocupado por este problema con ese rollo que tiene con los migrantes que van por México? ¿Con el conflicto con Corea del Norte, el conflicto con los rusos? Puede ser que eventualmente diga algo, o que lo haga algún senador.

—¿Y si Maduro se juramenta ante la constituyente?

—Aunque se juramente hay que seguir intentando conversar con ellos. Aunque no lo reconozcas. Aunque digas que le falta legitimidad democrática. Tienes que seguir buscando la fórmula para darle una salida a esto. Ahora, si este país se pone de acuerdo, y la presión popular es de tal magnitud que lo obliga a ir a unas elecciones adelantadas, perfecto. Pero en ambos casos debes tener una oposición coherente.

—¿Cómo se vuelve coherente?

—Aceptándonos y reconociéndonos cada quien con sus diferencias. Hay unos que son de radicalismo de derecha extremo, y otros que a lo mejor son muy blandos ante el régimen, y también hay que reconocerlos. Hay que buscar un punto medio en el cual no se insulte a Timoteo Zambrano ni a Julio Borges, no se insulte a Leopoldo López ni a María Corina, y que ella no te insulte a ti. Si no pasa eso… mal pronóstico.

Fuente: Contrapunto.com

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